sábado, 11 de agosto de 2012

Leído por ahí

Temía estar sola, hasta que aprendí a quererme a mi misma. Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento. Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinarían de mi. Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer. Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras. Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi misma. Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más. Temía a ser yo misma, hasta que aprendí que como yo, solo hay una.